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Con el apoyo de la OIT, la CEPAL y la Iniciativa Regional América Latina y el Caribe libre de trabajo infantil, el Gobierno aplicó el Modelo de Identificación del Riesgo de Trabajo Infantil en los 340 municipios del país.

Guatemala logra identificar el riesgo de trabajo infantil en municipios

El Gobierno de Guatemala, en el marco del Día mundial contra el trabajo infantil, presentó los resultados de la aplicación de la Fase I del Modelo de Identificación del Riesgo de Trabajo Infantil (MIRTI) en el país. El evento se realizó de manera virtual y fue organizado por el Ministerio de Trabajo y Previsión Social (MINTRAB); la Mesa Temática para la Previsión y Erradicación del Trabajo Infantil, del Gabinete Específico de Desarrollo Social; la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

El encuentro, contó con la participación de Griselda González; Secretaria Privada de Vicepresidencia; Narda Ortiz, Viceministra de Previsión Social y Empleo del MINTRAB; Erick Colmenares, Subdirector de Previsión Social del MINTRAB; Claudia Peneleu, Jefa de la Unidad de Protección a la Adolescencia Trabajadora del MINTRAB; Ana López, Coordinadora Regional del Programa de Trabajo Infantil de la OIT; Noortje Denkers, Oficial de la OIT, y Andrés Espejo, Oficial de la CEPAL.

El Modelo de Identificación del Riesgo de Trabajo Infantil es una herramienta estadística desarrollada conjuntamente por la OIT y la CEPAL, en el marco de la Iniciativa Regional América Latina y el Caribe libre de trabajo infantil, para identificar los territorios con mayores probabilidades de trabajo infantil y determinar en qué zonas geográficas y grupos poblacionales se deben concentrar los esfuerzos preventivos. Con los resultados, se puede definir qué acciones multisectoriales son más relevantes para interrumpir la trayectoria de trayectoria infantil en cada territorio.

La implementación del Modelo en Guatemala fue coordinada por el Ministerio de Trabajo y Previsión Social, con activa participación de las instituciones integrantes de la Mesa Temática de Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil y de las Comisiones Departamentales para la Prevención y la Erradicación del Trabajo Infantil (CODEPETI).

Resultados MIRTI en Guatemala

Ficha nacional aquí.

Fichas regionales aquí.

Fichas departamentales aquí.

Mediante la implementación del Modelo se ha identificado que, de los 340 municipios del país, el riesgo de trabajo infantil es alto en 98 municipios, medio en 132 municipios y bajo en 110 municipios. La información completa nacional, por región y por departamentos está disponible en las fichas oficiales del Ministerio de Trabajo y Previsión Social.

La Viceministra Ortiz señaló que Guatemala se sumó a la propuesta regional de aplicación del Modelo, lo cual les ha permitido disponer de una herramienta orientadora para las acciones de las políticas nacionales que ayuden a acelerar los procesos de prevención y erradicación del trabajo infantil. Además, agregó que, ante la crisis sanitaria, el gobierno está convencido de la importancia de fortalecer los mecanismos de intervención que velan por el bienestar de los niños, niñas y adolescentes del país; por ello, los resultados recogidos por el MIRTI son un aporte significativo. Finalmente, anunció que se dará inicio a la implementación de la Fase II del Modelo para lograr la territorialidad de las acciones.

Desde CEPAL, Andrés Espejo sostuvo que, en el contexto actual de la pandemia, el desafío que enfrenta la región es no retroceder en lo ya avanzado y procurar seguir reduciendo sostenidamente las cifras de trabajo infantil nacionales. Con la aplicación del MIRTI, señala, se confirma que la incidencia del trabajo infantil es más elevada cuando los niños, niñas y adolescentes son afectados también por otros tipos de exclusiones. Asimismo, reafirmó el compromiso de la CEPAL con el Gobierno de Guatemala de continuar trabajando juntos en la implementación de la Fase II del MIRTI.

Desde OIT, Ana López mencionó que Guatemala ha logrado avanzar en la temática y que el MIRTI es un salto cualitativo para seguir mejorando las acciones y acelerar el ritmo de reducción del trabajo infantil. También, destacó el trabajo conjunto entre las distintas instituciones y sectores para la implementación la Fase I del MIRTI y manifestó que los resultados serán un excelente insumo para la toma de decisiones a escala municipal. Por último, reiteró la voluntad y disposición de la OIT de acompañar a Guatemala en su ruta hacia el logro de la meta 8.7 de la Agenda 2030, sobre poner fin al trabajo infantil en 2025.

Finalmente, la Secretaria Privada de Vicepresidencia, Griselda Gonzáles, reiteró el compromiso del gobierno de continuar fortaleciendo mecanismos de coordinación y aterrizando acciones concretas en favor de la niñez guatemalteca, para lo cual manifestó la disponibilidad de mantener las alianzas estratégicas con instituciones como la OIT. En esta línea, señaló que la suma de los logros de cada país va a hacer que la región progrese y alcance las metas regionales en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, siendo una de ellas la meta 8.7.

Sobre los resultados de la aplicación del modelo

En la aplicación del modelo, en primer lugar, se identificaron los factores asociados más relevantes de riesgo y de protección del trabajo infantil asociados al contexto y al nivel familiar e individual.

Posteriormente, tomando los datos del Censo de Población de 2018 y la Encuesta de Condiciones de Vida (ENCOVI) de 2014, se elaboró el modelo logístico. A partir de él, se determinó en qué municipios existe mayor probabilidad de trabajo infantil y cuáles y en qué medida los factores inciden en dicha probabilidad. Para la estimación, los municipios se agruparon en tres grupos de riesgo: bajo, medio y alto.

Con el propósito de caracterizar los municipios de los distintos grupos de riesgo de cada región y departamento, se incluyó información demográfica, socioeconómica, sobre educación, salud y riesgo de desastres proveniente de fuentes oficiales disponibles.

A partir de toda esta información, luego del análisis, se plantearon recomendaciones nacionales y para cada región en los ámbitos de formalización del empleo (sobre todo para las mujeres), atención a la población indígena y de áreas rurales, salud, educación, protección social y sensibilización.