Día mundial contra la trata

En el mundo, muchas niñas y adolescentes mujeres se alejan de sus hogares persiguiendo la promesa de acceder a mejores oportunidades; sin embargo, son engañadas y se convierten en víctimas de trata de personas. La explotación sexual suele ser el fin más recurrente de la trata, pero también la servidumbre doméstica, el trabajo forzoso, la mendicidad forzada, el matrimonio forzado, el reclutamiento de niños soldados y otro delitos.

Según las Naciones Unidas, todos los países del mundo están afectados por el tráfico de personas, ya sea como país de origen, tránsito o destino de las víctimas, pero la mayoría son víctimas dentro de sus propios países. En todos los países de América Latina y el Caribe existen casos de trata de mujeres, hombres y de niños, niñas y adolescentes. Las víctimas son tanto nacionales como extranjeras, inmigrantes documentados o no y personas indígenas.

Ante la coyuntura actual por la crisis sanitaria mundial, la situación de muchas niñas y mujeres empeorará y podrían convertirse en nuevas víctimas de trata. Además, las medidas de contingencia por la pandemia han complejizado el ofrecimiento y el acceso a servicios de atención y de protección para víctimas o personas en riesgo.

Este año, hacemos un llamado para no bajar la guardia y mantenernos alertas en nuestros países y comunidades, y endurecer las sanciones a delitos como estos que atentan contra el desarrollo de muchas personas, en especial de las niñas y las mujeres.