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30 países de la región continúan en ruta hacia la meta 8.7 de la Agenda 2030.

6 Años de compromiso sostenido para alcanzar una meta conjunta: poner fin al trabajo infantil en América Latina y el Caribe

Hoy, 14 de octubre, la Iniciativa Regional América Latina y el Caribe Libre de Trabajo Infantil (IR) conmemora el 6º aniversario de constitución en un contexto de incertidumbre y de crisis, pero más alerta que nunca y con el compromiso sostenido de continuar mejorando las políticas que reduzcan el riesgo de trabajo infantil y preserven los avances logrados en los últimos años.

La IR está conformada por 30 países de América Latina y el Caribe*, 7 organizaciones de empleadores, 7 organizaciones de trabajadores, y 1 Secretaría Técnica a cargo de la Oficina Regional de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

*Antigua y Barbuda, Argentina, Bahamas, Barbados, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Granada, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, Surinam, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela.

El trabajo articulado de la Red de Puntos Focales de la Iniciativa Regional, junto al apoyo de sus socios -como la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AACID), el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos (USDOL, por su siglas en inglés) y el Ayuntamiento de Madrid- ha logrado institucionalizarla como una plataforma de cooperación innovadora con capacidades instaladas, que fortalece efectivamente las respuestas nacionales y avanza hacia el logro de la meta 8.7 de la Agenda 2030, que llama a poner fin al trabajo infantil en todas sus formas en 2025.

El escenario actual evidencia que la urgencia de prevenir e intensificar la eliminación del trabajo infantil es más vigente y necesaria que nunca para evitar efectos regresivos.

De acuerdo con recientes estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la pobreza puede tener un retroceso de 15 años en la región, afectando a 231 millones de personas, mientras que la pobreza extrema presentaría un retroceso de 30 años, alcanzando 96 millones de personas.

Con la ampliación de las brechas de desigualdad, aumenta también el riesgo de que más niños, niñas y adolescentes se inserten o continúen en el mundo del trabajo de manera prematura y peligrosa, lo que profundizaría aún más la situación de vulnerabilidad de sus familias y conllevaría a la reproducción intergeneracional del círculo de la pobreza.

A pocos meses de iniciar 2021 y de inaugurar la conmemoración del Año Internacional para la Eliminación del Trabajo Infantil, la Iniciativa Regional y su Red de Puntos Focales se preparan para los desafíos que tendrán que enfrentar durante la etapa de recuperación de la crisis de la COVID-19, con el objetivo de no retroceder en la ruta hacia el logro de la meta 8.7.

Farouk Mohammed, Punto Focal de Trinidad y Tobago, uno de los Puntos Focales fundadores de la Iniciativa Regional, sostiene que, desde su constitución, ha sabido combinar innovación, pensamiento crítico, participación tripartita y compartir buenas prácticas a través de Cooperación Sur-Sur. Para Trinidad y Tobago, el reconocer la relevancia de la Iniciativa Regional desde sus inicios ayudó a identificar el tema de trabajo infantil como una prioridad para el desarrollo económico. En línea con ello, ha hecho grandes avances en la concienciación pública, estableciendo el Comité Directivo Nacional para promover la colaboración y estudios continuos que impulsarán el desarrollo de una política y un plan de acción sobre trabajo infantil.

Esmirna Sánchez, Punto Focal de Costa Rica, también una de las Puntos Focales fundadoras de la Iniciativa Regional, destaca que la plataforma ha logrado madurar y ser reconocida y posicionada a nivel mundial. Reafirma que el trabajo en equipo, así como el compartir experiencias y lecciones aprendidas entre los diferentes países es la mejor manera de enfrentar y atender la realidad del trabajo infantil.

María Kathia Romero, Punto Focal de Perú desde sus inicios, manifiesta que la generación de conocimiento ha constituido una ventana de oportunidades para los países en el desafío de afianzar sus políticas nacionales. Para ello, señala que la incidencia en las políticas se potencia con las experiencias regionales.

Para Susana Santomingo, Punto Focal fundadora y representante de trabajadores, la Iniciativa Regional ha tenido una evolución cuantitativa y cualitativa. Un reflejo de ello es haber sumado a 18 países más desde su constitución, así como a tres representantes más para el grupo de empleadores y para el de trabajadores. Parte de dicha evolución ha sido también la creación del Modelo de Identificación del Riesgo de Trabajo Infantil, una herramienta estadística de la OIT construida en alianza con la CEPAL en el marco de la Iniciativa Regional. En este sentido, destaca que el grupo de trabajadores valora a la Iniciativa Regional por ser un ámbito altamente democrático para el diálogo social, ampliar los conocimientos y las capacidades en la temática en los cuadros sindicales y porque se ha convertido en interlocutora insoslayable y confiable para la consulta.

El grupo de Puntos Focales del sector empleador considera que la Iniciativa Regional se ha consolidado como una instancia técnica que, a través del diálogo tripartito, facilita un espacio de confianza y compromiso para la erradicación del trabajo infantil, particularmente en sus peores formas. Además, señala que las lecciones más importantes aprendidas, en ambas vías, son que cuando se tienen objetivos claros y los actores tripartitos comparten una visión sobre la ruta a tomar, se pueden lograr avances importantes en la lucha contra el trabajo infantil. 

Ante el contexto de la crisis, Farouk considera que la pandemia plantea un serio desafío a los países de la región al desacelerar o erosionar los avances logrados en el logro de la meta 8.7. Comenta que se necesita un mayor enfoque y compromiso para garantizar que ningún niño, niña o adolescente se quede atrás y tenga la oportunidad de alcanzar su máximo potencial, a pesar de la crisis.

Para el grupo de trabajadores, según afirma Susana, uno de los retos y desafíos en esta coyuntura será sostener los avances y redoblar esfuerzos, teniendo en cuenta la crítica situación socioeconómica que afecta fuertemente a los grupos vulnerables de una región con profunda desigualdad. Asimismo, sostiene que será más complejo erradicar las peores formas de trabajo infantil antes de 2025.

En línea a ello, Esmirna señala que la Iniciativa Regional debe mantener su posicionamiento como una plataforma positiva y exitosa de trabajo articulado para enfrentar la problemática de trabajo infantil y adolescente peligroso.

María Kathia agrega que es necesario incrementar la cooperación entre los países, reforzando la generación de conocimientos para el diseño de propuestas adecuadas al contexto.

Desde el grupo de empleadores, se postula también que el reto ahora es no retroceder, y seguir contribuyendo a apuntalar los esfuerzos de la agenda de educación y reducción de la informalidad en la región, para lograr la erradicación del trabajo infantil.

La Secretaría Técnica sostiene que la Iniciativa Regional es imprescindible en el contexto de la COVID-19 porque su capacidad le permite hacer frente y responder desde distintos enfoques a la meta 8.7 e incidir y apoyar en el avance de otras metas y objetivos nacionales y globales en el marco de la Agenda 2030. El enfoque integral de la Iniciativa Regional aborda la realidad del trabajo infantil desde diferentes temas priorizados a nivel regional, que son: agricultura, cadenas de valor, descentralización, educación, empleo juvenil, migración, poblaciones indígenas y afrodescendientes, y tecnologías de la información y comunicación.

Con miras al Año Internacional 2021, la Red de Puntos Focales realizará su 6ª Reunión Anual de manera virtual del 27 al 30 de octubre de 2020 para definir prioridades, redoblar compromisos y consensuar su plan de acción en materia de trabajo infantil en el contexto de la crisis asociada a la COVID-19 y la etapa de recuperación.