Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo

El mundo del trabajo se ha visto impactado por las consecuencias de la COVID-19 recrudeciendo la crisis del empleo, y en ese contexto la población adolescente en edad permitida para el empleo se ve en una situación de vulnerabilidad. Por las circunstancias, puede verse obligada a insertarse en trabajos informales y pocos seguros, lo cual pone en riesgo no solo a quienes trabajan sino también a sus familias.

La COVID-19 ha puesto en evidencia muchas necesidades urgentes, entre ellas la de promover una cultura de seguridad y salud en el trabajo. Esto, junto a la promoción del trabajo adolescente protegido, ayudará no solo a disminuir los peligros y riesgos para la población trabajadora, sino también a combatir la informalidad y el trabajo infantil.

En América Latina y el Caribe, el trabajo infantil se concentra en la población adolescente que cumple con la edad mínima de admisión al empleo de sus países pero que, sin embargo, realiza actividades peligrosas o trabajan en espacios poco seguros para su salud o que no reúnen las condiciones de protección requeridas.

Por ello, asegurar espacios y empleos que respeten y vigilen el cumplimiento de las medidas o recomendaciones de seguridad y salud en el trabajo es clave para prevenir y controlar la diseminación de la COVID-19, así como para hacer cumplir los derechos laborales de las personas, apoyando el trabajo adolescente protegido.